El cantar de los gallos me ha despertado. Mi cuerpo está totalmente mojado por el sudor de la noche. Ahora, siendo las 6 de la mañana, estoy dando vueltas en la cama, esperando tener las suficientes fuerzas para levantarme y organizar la casa donde vivía el abuelo, pues desde su muerte, hace tres años, nadie pisaba este lugar. La casa está ubicada a las afueras de un pequeño pueblo de clima tropical. Después de viajar un día entero desde la ciudad, llegué en la noche y lo único que hice fue acostarme en la primera cama que encontré para descansar después del viaje, claro está, no sin antes hacer un recorrido para ubicarme espacialmente. Nunca había venido a este lugar y, ahora que lo conozco, entiendo por qué mi madre siempre criticó que el abuelo viviera acá. La casa es antigua, y está muy deteriorada. Alrededor del patio central, que imagino alguna vez fue un hermoso jardín, está toda la casa. Entrando por la puerta principal, a la derecha, el primer cuarto que hay parece ser un...