Que emoción tan amarilla

Con el nombre de "Libro al viento" la Alcaldía Mayor de Bogotá D.C. y el Insituto Distrital de Cultura y Turismo lanzaron una campaña para fomentar la lectura en los bogotanos, siempre y cuando usen Transmilenio.

"Abrir cientos de páginas de diferentes libros para que los bogotanos aprendan a disfrutar de la lectura es el propósito principal de Libro al viento, programa del Instituto de Cultura y Turismo, al que se ha unido Secretaría de Educación, que desde marzo de 2004, y con 70.000 ejemplares por edición, intenta generar un interés inusual en el mundo de las letras." Así es como se define el proyecto en la página de Internet del IDCT.

Pero... comenzando el 2007, por qué viene el tema a colación. Precisamente porque el 2 de enero hice realidad mi sueño, pude tomar prestado uno de los libros editados especialmente para esta política de Bogotá sin indiferencia. Pues si, comprobé que, efectivamente, al menos en esta campaña de fomento de la lectura, no hay indiferencia. Despues de una larga aventura en Bus intermunicipal (venía de Tenjo con una tía porque nos quedamos sin cupo en el carro) y Transmilenio yo hale a mi tía del brazo cuando vi que había libros... no era la primera vez que los buscaba, vi al señor con el chaleco amarillo al lado del stand de los libros y me acequé a preguntarle como funcionaba el prestamo.

Luego de que nos explicó (mi tía no tenía ni idea de la campaña) le preguntamos que títulos había... Hay me vino un bajón emocional, ya que los títulos que había no me eran conocidos. Pensé que era el único que había tenido el desconcierto, pero luego hablando con mi tía me dijo que ella también pensaba que los títulos iban a ser más de literatura clásica. Luego de un momento, y de cruzar miradas con mi tía, como diciendo que libro cogemos (en verdad sólo había dos títulos) yo cogí el que más me llamó la atención, y no fue precisamente por su carátula... (todos las ediciones para el programa tienen la misma diagramación) el libro es una recopilación de crónicas de Bogotá. Mi tía, como que decidió seguir la corriente, pues en verdad no la vi muy convencida, y dijo que ella quería llevarse uno. Por cosas del destino, en ese momento llegó un señor y devolvió un libro (si señores, gracias a Dios aun quedamos muchos honrados en el país) y mi tía de una se lo llevó.

Ahora venía el proceso dispendioso, al menos eso pensamos con mi tía, la llevada. Ambos imaginamos que nos iban a pedir hasta el tipo de sangre... pero no, el señor solo marcó una "X" en el rango de edad y género... NO MÁS... TODO FUE ASÍ DE SENCILLO... Eso si, todo el tiempo, desde que llegamos, y hasta que nos despedimos, nos recordó que la entrega del libro era un voto de confianza que Bogotá deposita en sus ciudadanos.

Cuando seguí caminando por la estación de Trasmilenio me sentía maravillado... Esta política pública para fomentar la lectura y de reunir a los bogotanos en torno al texto funciona perfectamente (o al menos así fue durante los 10 minutos que estuve en el stand del programa).

En la caratura anterior de lo libros dice:
"Este es un "Libro al viento".
Es para que usted lo lea y para que lo lean muchos como usted.
Por eso, cuando lo termine, déjelo en na estación de Transmilenio y, si le gustó, recoja otro"

También, luego, en letra un poco más pequeña:
"La ciudad es de todos. Transmilenio y sus libros también. Contribuya con el éxito de la campaña; es un voto de confianza en Bogotá."

Un servidor y ciudadano del mundo

Charria

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola!!
Por aqui conociendo tu blog que encontré en el de Victor Solano...
Mi blog es www.lacoctelera.com/lucas0123 y en lo que pueda colaborarte con gusto.
Sobre el post... pues la idea es maginifca y hace mucho que se pone en práctica en los metros y buses en europa... incluso, hace poco lei sobre algo llamado drop point o algo asi, en el que en una pagina de internet se pone la dirección de un objeto escondido en la ciudad, la persona que lo necesita va y lo recoge y deja otro para alguien mas... son campañas interesantes que la verdad no se si funcionen acá.
Saludos desde Barranquilla.
Pablo (POL) ha dicho que…
Me gusta bastante esa iniciativa, aunque yo nunca cojo un libro, principalmente porque sólo uso TransMilenio de vez en cuando para ir a la universidad y ya que yo estudio literatura, siempre llevo al menos 7 libros en mi maleta :P.
Yo me he sorprendido màs de una vez al ver que la gente sí devuelve esos libros, uno hasta podría crearse la ilusión de que esta ciudad está cambiando.
Charriedades ha dicho que…
Hola Lucas. Pues si, es cierto que es una iniciativa que está desde hace algún tiempo, y en paises más civilizados funciona muy bien. Lo intersante es ver como es una política que parece ser efectiva y que si cambia a los ciudano.

Hola Pablo. En verdad que es sorprende ver como la gente si devuelve los libros. Eso muestra que la ciudad está cambiando.

Entradas populares de este blog

Pedir perdón no es suficiente

Gente buena

What if...