Lo que hace el desocupe

Como muchos de ustedes deben saber, soy un desempleado más de este país. Además, y eso es triste, no lo sería si estuviera en Toronto, ciudad en la que viví por cerca de un año y con la que tengo vinculos muy fuertes.

Dentro de este problema que afecta el país y que está cerca del 12 %, si no fue que ya lo pasó, no nos podemos echarnos a la pena y quedarnos en casa día y noche esperando a que el cartero llegue con una oferta de trabajo.

Además, y esto no creo que muchos de ustedes lo sepan, fuera de disléxico ,soy hiperactivo, por lo que el verme en casa encerrado todo el día sin más que hacer que sacar al pasear el perro, claro si al menos tuviera uno, me parece el panorama más deprimente que pueda darse en la vida. O es que acaso los pensionados son felices en casa.. pues no.. por eso es que todas las organizaciones sociales están llena de estos personajes o sulen llenar los cruceros, porque no hay nada como serle útil a la sociedad o hacer algo que ocupe nuestra mente, así sea poniendo carteleras o hablando por teléfono, llamadas que pueden ser monitoreas, ya sea por el próximo difunto, el DAS, o algún hombre desocupado de quién aun nos preguntamos como hace para oír tantas llamadas al mismo tiempo.

Pero bueno, mi post de hoy no es sobre el monitoreo de llamadas sino sobre mi hiperactividad y el desempleo. Entonces, teniendo en cuenta que no tengo perro que pasear y, por consiguiente, busco algo que hacer para verle la cara amable al desempleo, comencé a ganar un poco de experiencia en una oficina de comunicaciones de una entidad cualquiera, de la cual prefiero no decir el nombre.

Estando en mi “oficina” en la que tengo que trabajar para que no me echen – se me olvidaba, no me pueden echar porque no soy un empleado – aprovecho el tiempo para actualizar mi cuenta de Twitter y revivir mi blog. Bueno, todo esto como consecuencia de la falta de trabajo.

Estando en esta oficina de comunicaciones me han publicado notas en el periódico interno, he hecho algunas entrevistas y, bueno, he crecido bastante profesionalmente. Sin embargo, algunas veces siento que me tienen ahí por consideración, como para que no me deprima en mi casa, y no por lo que en verdad pueda hacer.

La prueba de eso, en la última semana más evidentes, son las tareas for dummies que me han pedido. Esto ha llegado al punto que hoy no tengo nada que hacer. Para ser honesto, es algo que me molesta porque estoy en la oficina 8 horas diarias, mínimo, para no hacer más que trabajar un par de horas. En verdad que a veces preferiría que me echaran y no venir a sentarme a escuchar la música de mi computador. Esperemos que hoy, luego del almuerzo, se haga lo planeado y que al menos mi “amigo” en la oficina salga con algo para hacer en la noche.

Charria

Comentarios

Javi Murciano ha dicho que…
amigo!!! no te veo muy animado que digamos... creo que tal vez sería bueno que hablásemos... acabo de llegar a España, a ver si me establezco con un poco de normalidad y platicamos un poco.
un abrazo
Charriedades ha dicho que…
Hola Javier... Más que desanimado, estoy muy pensativo de la vida... Cuando quieras hablamos por Skype...
Un abrazo

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