Y una nueva semana comienza…


La foto que acompaña este post, en la que me veo lleno de tristeza, es el reflejo de lo que muchas veces mi corazón siente. No por que sea infeliz o algo por el estilo, más porque tratar de saber que es lo que viene en nuestra vida, o cuál es el Plan de Dios para cada uno, no es fácil.

El 28 de abril de 2009 - día de mi graduación como Comunicador Social - yo estaba en viviendo en Toronto y creía tener mi vida armada, y bueno, eso me tranquilizaba mucho. Además, mis papás estaban de visita y todo alrededor era celebración y alegría. Así lo fue por cerca de dos meses, cuando, ¡OH! Sorpresa… yo estaba en un vuelo Detroit-Houston-Bogotá. What the heck? Si… me regresaba a Colombia. Cómo, aun no lo sé y sigo tratando de entenderlo.

Luego de un tiempo en Colombia, yo decía y me ufanaba de los feliz que estaba, de lo bueno que había sido conocer a todas estas nuevas personas y creía que todo lo del viaje inesperado era lo que en verdad tenía que hacer en mi vida, regresar a Colombia.

Sin embargo, durante todo este tiempo de toma de decisiones y de felicidades momentáneas o sucedáneas, algo aun no encaja en mi vida. ¿Qué es? No lo sé... ya quisiera saberlo y entonces dejar de escribir en este blog sobre el tema. O escribir algo como “Vi la luz”.

Durante este fin de semana de puente, como se llaman en Colombia, estuve meditabundo en mi casa. Sólo salí el lunes a nadar con un amigo. Entonces, me di cuenta que esa felicidad y esa plenitud que he vivido durante mi tiempo en Colombia no es del todo real, que las personas nuevas que han llegado a mi vida no son lo que dicen ser y que, al final, como dice algún filósofo que en este momento no recuerdo, las relaciones humanas se basan en satisfacer necesidades personales. Es decir, quien dice ser tu amigo, lo es porque se trae algo entre manos contigo. That’s suck and piss me out.

En conclusión, solo un pequeño porcentaje de la nueva gente que ha llegado a mi vida, en esta segunda temporada en Colombia, se interesa por mi en verdad.

Además, teniendo en cuenta que en Canadá era también puente, por la fiesta de Acción de Gracias (Thanksgiving), llamé a muchos de mis amigos y a mi hermano, si mi único hermano, quien vive en Toronto con su esposa. Después de esto un fuerte sentimiento de melancolía y anhelos del pasado vinieron a mi mente.

Ahora… llego al trabajo mucho antes de lo planeado. Todo por el tráfico e imprevistos que siempre pasan. Estoy sentado en mi escritorio (que en verdad no es mío porque ni este es mi trabajo) y pienso. ¿Qué tengo yo en Colombia más que mi familia? Con respecto a mis amigos, si… ustedes han sido importantes para mi y sé que, sea lo que sea que pase, ustedes van a estar ahí… bueno por lo menos los que en verdad me quieren.

Determinaciones… Aun no he tomado ninguna… pero en verdad necesito y quiero decir ¡Vi la luz!

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Bueno, primero me gustó el post y la verdad también me alegra que hayas sacado el blog del olvido. No es que lo haya seguido desde hace rato pues hace poco tiempo pasaste de ser el personaje de las gafas que hablaba con Fernando al Don Charria que ya conozco, pero en fin me gusta el blog.. de hecho estoy buscando el post de la calvicie, jejeje

Del post, bueno que te puedo decir, tal vez que ese "Davivienda feeling" que te hace sentir que estás en el lugar equivocado me es a veces muy familiar, sobre todo, cuando extraño el sonido de la nieve bajo mis zapatos, en fin. Así que la verdad lo único que espero es que pronto, de verdad, puedas decir ¡Vi la luz!
Charriedades ha dicho que…
Hola Pili... Muchas gracias por tus palabras... Además, que para serte honesto el davivienda feeling fue altamente generado por la traición de una amigo... Para mi estar rodeado de gente buena y fiel es muy importante y descubro en en Actulidad no es del todo así. Espero que pronto pueda ver la luz, ya sea producida por la represa del Guavio o por las Cataratas del Niagara.. Gracias por tus mensajitos acá y en Twitter...
Ale ha dicho que…
Benito.

En verdad te quiero mucho y puedes contar conmigo para lo que necesites... Lamento que las cosas no salgan como quieres pero estoy segura que poco a poco vas a ver la luz... Tu me has ayudado a mi miles de veces, espero en esta que necesitas a alguien poder ayudarte.... No todo es tan malo como parece siempre mirale el lado amable a las cosas....

Te quiero de verdad.
Anónimo ha dicho que…
Charria. La vida es como la Coca Cola. Es así. No dependa de nada ni nadie para ser feliz. Sea feliz y dé felicidad en cada cosa que haga. Como dirían sus amigos, santifiquese en cada cosa que haga. Pero santifíquese sin ellos porque hasta ellos le pueden dar por el derriere. (eso es frances y no soy calvas ni calvo) (que inteligente soy ¿verdad?) jaa jaa. Pasando otra vez a lo serio dese animo y que cada cosa sea motivo de felicidad.

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