Her or not Her
“A lonely writer develops an
unlikely relationship with his newly
purchased operating system that's
designed to meet his every need.”(1)
Hasta donde tengo memoria, esta es la primera vez que voy a hablar de una película en ‘Charriedades’. En esa medida creo que es claro que no será una crítica a la película como tal, de la que a propósito debo decir que me gustó mucho, es una opinión con relación a lo que esta generó en mí.
Para quienes aún no la han visto, la película de Spike Jonze, es una historia centrada en un hombre que se enamora de un sistema operativo. Sí, de un sistema operativo, como si hoy en día usted se enamorara de su licencia de Windows o de Mavericks.
Lo que me ha llamado la atención de esta película es el cómo los hombres cada día establecemos relaciones más fuertes con nuestras máquinas, hasta el punto de que nuestro vínculo con estas llegue a ser tan fuerte como el amor.
Desde que los smartphones han llegado a nuestras vidas el número de llamadas que hacemos para escuchar la voz de nuestro interlocutor ha disminuido drásticamente en todo tipo de relaciones, espacio que ha sido ocupado, descaradamente, por unos y ceros.
Y no es que debamos satanizar a los unos y ceros, pues al final toda la evolución digital ha servido para que el ser humano se comunique más y mejor, tenga acceso a mayor información y que se hayan ‘reducido’ distancias geográficas a la hora de conocer personas y mantener contacto con familiares y amigos que están a la distancia.
Para mí, Her fue un llamado de atención para volver a lo básico, no hablo acá de una involución, me refiero a volver a los tiempos en los que el contacto humano real era lo que primaba.
Que sea esta una invitación a llamar más, a ir por un café con nuestros seres queridos con mayor frecuencia, y fortalecer el contacto humano. No se debe dejar que las herramientas de la era digital, y la evolución que trae consigo, se conviertan en la relación como tal, sino que sigan siendo un canal, tal como fueron concebidas.
Amemos, salgamos al encuentro de los demás y disfrutemos de los escasos momentos que la sociedad contemporánea nos da para compartir de forma real con quienes nos rodean, con quienes queremos.
By Charria.
(1) Tomado de IMDb.
Comentarios
Me resulta muy interesante tu reflexión. Yo debo decir que he caído parcialmente en ese mismo problema con Windows... ¡hehe!
De cualquier modo, tu punto es muy válido. Es verdad que deberíamos todos tomar más tiempo para vernos y para realmente pasar tiempo con la gente que significa algo para nosotros.
Así las cosas, ¿el lunes nos tomamos algo?
Pues teniendo en cuenta que no nos vemos hace mucho, me parecería rico el tomarnos algo. Cuadramos por interno.
Abrazo,
JM